Falsificaciones de Ozempic ponen en riesgo vidas: FDA y OMS alertan sobre redes criminales globales

Falsificaciones de Ozempic ponen en riesgo vidas: FDA y OMS alertan sobre redes criminales globales

En abril de 2025, la FDA emitió una advertencia urgente: cientos de jeringas falsificadas de Ozempic —un medicamento para la diabetes y la pérdida de peso— habían entrado ilegalmente en el sistema de salud estadounidense. Los productos, que parecían auténticos pero contenían agujas no estériles, etiquetas falsas y hasta insulina en lugar de semaglutida, ya habían provocado al menos seis reacciones adversas reportadas. Lo peor: nadie sabe qué hay dentro de esas jeringas. Novo Nordisk A/S, la farmacéutica danesa que fabrica el medicamento original, lo descubrió el 3 de abril, y desde entonces ha trabajado con la FDA para rastrear la red criminal que lo distribuye. El peligro no se limita a EE.UU.: desde Brasil hasta Argentina, y desde Londres hasta Amsterdam, las autoridades detectan el mismo patrón de fraude. Y lo que empezó como una estafa de medicamentos se ha convertido en una crisis de salud pública global.

El negocio de la muerte disfrazada de esperanza

El Ozempic y su hermano mayor, el Wegovy, se convirtieron en fenómenos de moda tras su popularización entre celebridades y redes sociales. Su capacidad para perder peso rápidamente generó una demanda descontrolada. Pero los precios legales —hasta $1.200 por mes— hicieron que muchos recurrieran a sitios web oscuros, Instagram falsos o incluso paquetes escondidos dentro de juguetes infantiles. Según reportes de la FDA, los falsificadores venden versiones falsas a un 80% menos. El atractivo es obvio. Pero el costo es mortal. En julio de 2025, la FDA registró 605 casos adversos por semaglutida compuesta y 545 por tirzepatida —el ingrediente activo del Mounjaro y Zepbound—, con hospitalizaciones por hipoglucemia severa, convulsiones e infecciones sistémicas. Uno de los casos más escalofriantes: un paciente recibió insulina en lugar de semaglutida, lo que lo llevó a un coma hipoglucémico.

Las agujas falsas son especialmente peligrosas. No solo son reutilizadas o mal esterilizadas, sino que muchas veces están hechas de materiales que se rompen dentro del tejido. Un usuario en Texas desarrolló una infección bacteriana que le requirió cirugía. Otra mujer en Florida tuvo necrosis en el brazo tras inyectarse con una aguja de plástico barato. "No es un riesgo teórico", dijo un médico en un informe interno de la FDA. "Es un peligro cotidiano para quienes confían en el mercado negro".

Una red internacional de engaño

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya había alertado en junio de 2024 sobre lotes falsificados de semaglutida en Brasil, Reino Unido y EE.UU. Pero el problema no ha hecho más que crecer. En octubre de 2023, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) documentó casos de hospitalización en la UE tras el uso de bolígrafos falsos. Ahora, en 2025, la ANMAT de Argentina emitió una advertencia tras descubrir que se vendía "Ozempíc®" en pastillas —algo que no existe—, con etiquetas que mencionaban a una empresa ficticia: "Pharma Argentina SA". La ANMAT confirmó que esa compañía no está registrada, ni tiene autorización para fabricar ni importar ningún fármaco.

Las redes criminales han aprendido rápido. Usan perfiles clonados de médicos, videos falsos con actores fingiendo ser pacientes satisfechos, y páginas web idénticas a las de Novo Nordisk o Eli Lilly. Incluso han creado números de teléfono y correos electrónicos que parecen legítimos. "Están aprovechando la desesperación", dijo la doctora Yukiko Nakatani, subdirectora general de la OMS. "La gente busca una solución rápida a la obesidad. Y los estafadores le venden una bomba de relojería".

La respuesta de las farmacéuticas y las autoridades

La respuesta de las farmacéuticas y las autoridades

Novo Nordisk A/S, fundada en 1923 y dirigida por el CEO Lars Fruergaard Jørgensen, ha lanzado una campaña de identificación visual: publicó fotos comparativas de agujas, etiquetas y cajas auténticas versus falsas. El mensaje es claro: si la caja no tiene un código QR que verifique la cadena de suministro, no es real.

Por su parte, Eli Lilly and Company, fabricante de Mounjaro y Zepbound, ha intensificado sus acciones legales en 2025. Su CEO, David A. Ricks, ha ordenado la persecución de al menos 17 empresas en EE.UU. y Europa que venden ingredientes no aprobados. "No estamos hablando de productos de baja calidad —dijo Ricks—. Estamos hablando de veneno producido en garajes sin controles sanitarios".

La FDA, bajo la dirección del doctor Robert M. Califf, ha aumentado los controles en puertos de entrada, especialmente en paquetería internacional. En mayo, interceptaron 2.300 paquetes con falsos Wegovy enviados desde China. La EMA y la ANMAT han establecido líneas de denuncia directas. En Argentina, se puede llamar al 0800-333-1234 o escribir a [email protected].

¿Por qué esto importa para ti?

Este no es un problema de "otros". Cada vez más personas mayores, con diabetes o sobrepeso, recurren a internet para comprar estos medicamentos por miedo a los costos o la burocracia. Pero lo que parecen ahorros pueden costarles la vida. La OMS no recomienda el Ozempic para diabéticos por su alto precio, pero sí exige que quienes lo necesitan lo obtengan por vías legales. Y aquí está el dilema: ¿cómo se garantiza el acceso a medicamentos esenciales sin abrir la puerta a la criminalidad?

La respuesta no es solo reprimir. Es educar, subsidiar y regular. En países como España o Canadá, los programas de acceso a medicamentos han reducido la demanda de contrabando. En EE.UU., donde el costo sigue siendo prohibitivo, la presión para reformar el sistema de precios crece. Pero mientras eso no suceda, los falsificadores seguirán prosperando.

¿Qué sigue?

¿Qué sigue?

En los próximos meses, la FDA, la OMS y la EMA lanzarán una campaña conjunta de concientización en redes sociales, con videos reales de pacientes afectados y tutoriales para identificar productos falsos. También se implementarán códigos de trazabilidad en todos los envases originales, con tecnología blockchain. Y por primera vez, las autoridades de aduanas de 15 países coordinarán inspecciones simultáneas en puertos clave.

La industria farmacéutica, por su parte, promete invertir más en inteligencia artificial para detectar páginas falsas antes de que se lancen. Pero, como dijo un agente de la FDA en una reunión interna: "No podemos detener a todos los estafadores. Pero podemos hacer que sea demasiado riesgoso para ellos".

Preguntas frecuentes

¿Cómo puedo saber si mi Ozempic es auténtico?

Verifica que el bolígrafo tenga un código QR que redirija al sitio oficial de Novo Nordisk, que la etiqueta tenga el nombre exacto "Ozempic" (sin acento), y que la aguja sea metálica, con un capuchón de plástico transparente y sellado. Las cajas originales tienen un holograma y un número de lote que puedes rastrear en la web de la FDA. Si la caja parece barata, con colores desvaídos o errores tipográficos, no lo uses.

¿Existe alguna versión oral de Ozempic?

No. Ozempic solo existe como inyección subcutánea. Cualquier producto que se venda como "Ozempic en pastillas" es falso, como lo confirmó la ANMAT en Argentina. En 2025, se descubrieron cientos de estos fraudes en redes sociales, con etiquetas que mencionaban empresas inexistentes como "Pharma Argentina SA". No hay versión oral aprobada en ningún país del mundo.

¿Qué debo hacer si ya usé un producto sospechoso?

Si experimentas mareos, sudoración, confusión, infección en el lugar de la inyección o pérdida de conciencia, busca atención médica inmediata. Informa a tu médico y, si estás en EE.UU., llama a la FDA al 1-800-FDA-1088. En Argentina, comunícate con la ANMAT al 0800-333-1234. Guarda el envase y la factura, aunque sea digital. Estos elementos son clave para rastrear la cadena de distribución y evitar que más personas se lastimen.

¿Por qué la OMS no recomienda Ozempic para la diabetes?

La OMS no desaprueba el medicamento, pero señala que su alto costo lo hace inaccesible para la mayoría de los pacientes en países de ingresos bajos y medios. En su lugar, recomienda tratamientos más económicos y probados, como la metformina. El problema es que, al ser tan popular en redes sociales, muchos lo piden sin prescripción, lo que alimenta el mercado negro. La OMS pide que los gobiernos garanticen acceso a medicamentos seguros, no que se conviertan en productos de moda.

¿Qué empresas están detrás de estos medicamentos?

El Ozempic y el Wegovy son fabricados por Novo Nordisk A/S, con sede en Dinamarca. El Mounjaro y el Zepbound son de Eli Lilly and Company, con sede en Indiana, EE.UU. Ambas empresas tienen sistemas de autenticación y denuncian activamente a los falsificadores. Cualquier otro nombre en la etiqueta es fraudulento.

¿Qué están haciendo las autoridades para detener esto?

La FDA, la EMA y la ANMAT han aumentado los controles en aduanas, especialmente en paquetería internacional. En 2025, se interceptaron más de 2.300 paquetes falsificados solo en EE.UU. También se están implementando códigos de trazabilidad con blockchain en los envases originales, y se lanzará una campaña global de concientización con videos reales de víctimas. Por primera vez, las aduanas de 15 países coordinarán inspecciones simultáneas.

Exequiel Morales Labarca

Soy periodista especializado en noticias diarias y me apasiona escribir sobre la actualidad en Chile. Trabajar en medios de comunicación me ha permitido estar siempre informado y compartir esa información con los demás. Mis artículos se centran en ofrecer una visión clara y precisa de los acontecimientos del día a día.

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