Infarto: qué es, señales de alerta y cómo prevenirlo
¿Alguna vez te has preguntado qué pasa realmente cuando alguien sufre un infarto? En términos simples, se trata de una interrupción del flujo sanguíneo al corazón que daña el músculo. No es algo que solo afecta a los mayores; cualquier persona con ciertos hábitos puede estar en riesgo.
Señales de alerta
El cuerpo suele dar pistas antes de que la situación se vuelva crítica. El dolor más típico aparece como una presión intensa o un peso en el pecho, pero también puede sentirse como molestia en el brazo izquierdo, la mandíbula o la espalda. A veces, la gente describe una sensación de ardor o incluso falta de aire sin razón aparente.
Otros síntomas menos conocidos incluyen sudor frío, náuseas, mareos o un cansancio súbito que no se explica. Lo importante es estar atento: si sientes cualquiera de estos signos durante más de unos minutos, busca ayuda inmediatamente.
No esperes a que el dolor desaparezca por sí solo; muchas veces la gente piensa que se trata de indigestión y pierde tiempo valioso. Llama al número de emergencias (133) o pide a alguien que lo haga mientras te sientas cómodo y mantienes la calma.
Prevención y cuidados
Prevenir un infarto no es cosa de magia, solo requiere cambios pequeños pero constantes. Comer menos grasa saturada y más frutas, verduras y granos integrales ayuda a mantener los vasos en buen estado. Reduce el consumo de sal y azúcares añadidos; eso también baja la presión arterial.
El ejercicio regular –aunque sea una caminata de 30 minutos tres veces por semana– fortalece el corazón y mejora la circulación. Si no haces deporte, empieza con pasos cortos y ve aumentando poco a poco.
No subestimes el daño del estrés. Busca actividades que te relajen: leer, escuchar música o conversar con amigos. Dormir entre 7 y 8 horas cada noche también influye en la salud cardiaca.
Controla factores de riesgo como la diabetes, colesterol alto y tabaquismo. Si fumas, busca ayuda para dejarlo; los beneficios aparecen rápidamente, incluso después de unos días sin cigarrillos.
Visita a tu médico al menos una vez al año para revisar presión, colesterol y azúcar en sangre. Un chequeo temprano detecta problemas antes de que se vuelvan graves.
En caso de que alguien a tu alrededor muestre síntomas de infarto, mantén la calma, llama a emergencias y sigue las indicaciones del operador mientras esperas ayuda. Si sabes reanimación cardiopulmonar (RCP), ponla en práctica; puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Recuerda que el conocimiento salva vidas. Mantente informado, cuida tu estilo de vida y no dudes en buscar asistencia médica si notas algo fuera de lo normal. Así estarás un paso adelante para proteger tu corazón y disfrutar de más años saludables.